En 2014 construí una cabaña de madera con restos de cajas de transporte de obras de arte y viví allí durante medio año mientras terminaba de escribir mi tesis doctoral en física. Aquel proyecto, Una cabaña para acabar la tesis, exploraba la concentración, el tiempo y la relación entre el pensamiento científico y la acción física.
En 2025, el Centre d’Art La Panera me invitó a presentar una retrospectiva de media carrera. Respondí cerrando el círculo: si en 2014 la cabaña sirvió para acabar la tesis, ahora es la tesis —convertida en libro de artista y catálogo— la que sirve para acabar la cabaña.
Construí la nueva estructura con materiales acumulados en mi estudio: maderas, herramientas, dibujos, obras anteriores, fragmentos de proyectos inacabados y restos de procesos. Reunirlo todo en un único cuerpo me permitía borrar la jerarquía entre lo que ya había llegado a ser obra y lo que todavía no.
Una máquina de escribir Olivetti y un largo rollo mecanografiado materializan mi diálogo real con ChatGPT, comisaria de la exposición. Casi mil imágenes documentan los objetos incorporados a la cabaña, mientras una serie de dibujos expande su forma más allá de la estructura.
Las dos tesis —mi tesis de física de 2014 y la nueva tesis/catálogo— conviven en la exposición. Para mí, la obra pliega arte y ciencia, medida y error, proceso y resultado en un palíndromo temporal.







