Jardí de Creences es un proyecto vivo y colaborativo desarrollado en cuatro sedes de Vic: el espacio expositivo y tres espacios conectados con comunidades religiosas.
El proyecto pone en relación investigación botánica, memoria local y plantas asociadas a distintas tradiciones religiosas. Las especies no se separan por confesiones. Conviven en un mismo jardín, permitiendo que las relaciones aparezcan a través de la proximidad, el crecimiento, la competencia, el cuidado y el tiempo.
Una parte del proyecto trabaja con la vegetación espontánea como memoria botánica; otra crea un jardín multiconfesional a partir de semillas y plantas seleccionadas. Un mueble de madera guarda semillas, etiquetas y herramientas de jardinería, funcionando a la vez como archivo, dispositivo de trabajo y objeto escultórico.
La obra crece a través de la colaboración con las comunidades locales y de las condiciones prácticas del cultivo: tierra, germinación, mantenimiento, fracaso y cambio estacional. La creencia aparece aquí no como una categoría abstracta, sino como algo arraigado en la materia viva y el cuidado compartido.





