En abril de 2018, durante mi residencia en la Rijksakademie de Ámsterdam, encontré un árbol de Navidad tirado en la basura y en perfectas condiciones. Me lo llevé a la academia y pregunté a una botánica en qué regiones era habitual aquella especie. La respuesta apuntaba hacia zonas escandinavas.
Para la exposición Ambras en LLS Paleis, Amberes, comisariada por Stella Lohaus, alquilé una furgoneta y viajé con Jéssica hasta Suecia. Condujimos hasta encontrar un bosque adecuado, en un lugar deliberadamente no especificado, y replantamos allí el árbol.
La obra no está terminada. Todavía conservo las coordenadas y la intención de volver algún día para ver si el árbol sigue vivo.

Ámsterdam, abril de 2018

