La exposición toma su título de la pintura Blau emblemàtic (1971) de Antoni Tàpies. Propone una distinción provisional entre el mundo (A = A) y las leyes que lo describen (B = B). Más que ilustrar conceptos científicos, pone las obras en diálogo con investigaciones sobre sus condiciones físicas, químicas, matemáticas y conceptuales.
La exposición se organizaba como un artículo científico. Su recorrido incluía una introducción, el mundo real (A = A), un espacio paralelo de casos de estudio científicos (B = B), una bibliografía y unas conclusiones deliberadamente en blanco. Los casos de estudio semanales se desarrollaban con estudiantes de física y centros de investigación.
El proyecto se extendía más allá de la Fundació Antoni Tàpies, al Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y al Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB).















